IMPORTANCIA DE LA REHABILITACIÓN PRECOZ DEL ICTUS

El Ictus supone la primara causa de discapacidad en el adulto.

En muchos casos conlleva alteración de la marcha, pérdida de capacidad para comunicarse y de autonomía personal.

Multitud de estudios han demostrado que el inicio de la rehabilitación de forma precoz y realizada por un equipo multidisciplinar resultará en una mejor recuperación funcional final. De hecho la mayor recuperación ocurre entre los 3-6 primeros meses después del ictus

Esto se debe a que en esos primeros meses, es que es cuando el cerebro tiene mayor plasticidad neuronal: las neuronas tienen mayor capacidad de reorganización anatómica, mediante el crecimiento axonal y dendrítico creando nuevas conexiones y de adaptación funcional mediante la sustitución por otras neuronas, en respuesta a las terapias de rehabilitación (entrenamiento de funciones y aprendizaje de estrategias compensatorias).

Señales de alerta que pueden estar avisando de un ictus

 

El infarto cerebral, o también conocido como ictus, existe, y se produce cuando hay una interrupción o reducción en la irrigación sanguínea al cerebro. Si bien las causas pueden ser variadas, y van de un taponamiento arterial por aterosclerosis hasta una embolia, es decir obstrucción por un coágulo, el conocer sus primeros síntomas puede ser vital para evitar que el daño sea aún mayor. En este sentido, debéis tener bien presente: cuanto antes se concurra al médico y se detecte, menores serán las secuelas que puedan quedar.

Según un estudio realizado por la Clínica Mayo de los Estados Unidos, sobre una muestra de 400 pacientes, más del 40 por ciento de ellos ni se habían dado cuenta del problema que estaban teniendo. A modo informativo, y para ayudar a su pronta detección, os contamos en Nosotras.com cuáles son algunas de las señales de alerta que pueden estar avisando sobre un ictus.

  • En ciertas ocasiones, el ictus puede comenzar con un aturdimiento repentino, con una sensación de debilidad general o bien con parálisis en alguna zona del cuerpo: por lo general, en rostro, brazo o pierna – las más de las veces, se experimente de un lado del cuerpo-.
  • También puede sobrevenir una dificultad para hablar y para articular las palabras. Así también, se puede ver afectada la capacidad de entender, de comprender lo que otro está diciendo.
  • La visión también puede verse afectada y la persona puede ver doble, borroso y mal, también de forma repentina y no esperada.
  • Quien está siendo víctima de un infarto cerebral puede asimismo sentir mareos y pérdida de la estabilidad, al tiempo que puede aparecer un fuerte dolor de cabeza o bien rigidez en el cuello.
  • Náuseas y vómitos también son señales de alerta, así como una sensación general de confusión, pérdida de la memoria o problemas de percepción.