BABEO EN NIÑOS Y LOGOPEDIA

En ocasiones, vemos que los niños presentan irritación en la zona de alrededor de la boca y en la barbilla debido al babeo o un exceso de salivación, incluso a veces son niños que escupen al hablar lo que les provoca cierto retraimiento social.

Esto puede deberse a varias causas: a un sellado labial incompetente: el niño no cierra bien los labios, lo que produce escape de la saliva; o por dificultades para mover la lengua, labios, mandíbula (Apraxia); o también por problemas de sensibilidad…

También una lesión del nervio facial y enfermedades neurológicas como el Síndrome de Down o una Parálisis Cerebral… que hacen que se produzca mayor salivación.

La Logopedia y la Terapia miofuncional mejorará la movilidad de la musculatura oral, el sellado labial y la articulación, evitando el escape de saliva.

En los más pequeños puede coincidir con el nacimiento de los dientes, o por un reflujo gastro- esofágico, o  por problemas en la deglución…o con infecciones respiratorias. Además está comprobado que el uso abusivo de chupete y biberón, favorece que el niño respire por la boca en lugar de la nariz, lo que provoca que la boca esté permanentemente abierta y favorezca el escape de saliva. De hecho, chupete se debe retirar como máximo a los 12 meses de edad y el biberón deber retirarse progresivamente a la vez que aumenta la ingesta de alimentos sólidos.

Normalmente, el babeo perdura a lo largo de los primeros 2 años. Cuando el babeo es excesivo puede provocar irritación en la zona de la boca; para evitarlo en la medida de lo posible, se recomienda secar la zona con un paño a golpecitos en lugar de arrastrar el paño para retirar la saliva, ya que la zona, al estar húmeda, provoca mayor irritación. Y con la salida o escape de papillas, no hay que recoger el alimento con la cuchara, ya que irrita aún más la zona; hay que hacer como con la saliva, recogerlo a ligeros golpecitos con un paño.

Victoria Vicario Armada. Logopeda. Centro CRECEN

¿NECESITAS UN LOGOPEDA Y NO LO SABES?

Tienes con frecuencia afonía (ronquera)?; tu hijo tiene sordera, dislexia o problemas de lecto-escritura?; tu familiar ha sufrido un ictus y tiene dificultades para expresarse o para comprender?, tienes une Enfermedad de Parkinson y tienes dificultad para pronunciar (a veces no se te entiende) o te atragantas con facilidad?, Has sufrido una parálisis facial?…En todos estos casos necesitarás a un logopeda.

Hoy en día, la labor que realiza el logopeda sigue siendo desconocida, en qué consiste su intervención o cuáles son sus campos de actuación.  A continuación, se describe qué aspectos son susceptibles de tratamiento logopédico.

Problemas en la VOZ: es la principal herramienta de comunicación. Hacer un mal uso de ella puede provocar ronquera, disfonía, nódulos vocales, parálisis de las cuerdas vocales, dolor…  El tratamiento logopédico se centrará en adquirir unos correctos patrones vocales y eliminar posibles vicios que empeoren la cualidad y calidad de la voz, además de prevenir posibles problemas en el futuro.

Alteraciones en el HABLA: los problemas que el habla puede presentar es en la fluidez (disfemia/tartamudeo), la articulación (disartria, dislalias)… La intervención va centrada en conseguir que la persona hable sin bloqueos o que los órganos encargados de articular a la hora de hablar, realicen los movimientos correctos y se coloquen en la posición adecuada.

Dificultades en el LENGUAJE: en este aspecto, se incluye el entender y el expresar lo que pensamos o entendemos de nuestro entorno. Y puede ser tanto de forma oral (al hablar y cuando nos hablan) como de forma escrita (al leer y escribir). El tratamiento logopédico estará centrado en rehabilitar las dificultades expresivas/comprensivas/ambas que puedan presentarse.

Alteraciones en la FONO-RESPIRACIÓN: para que al hablar no nos quedemos sin aire, debemos tener una buena coordinación fonorrespiratoria (que el aire que inspiramos sea suficiente para hablar). El logopeda realizará una reeducación respiratoria para que sea lo más óptima y eficaz posible.

Alteraciones en la DEGLUCIÓN: lo que comúnmente llamamos “tragar”. Hay veces que podemos tener la sensación de que se queda comida en la zona de la garganta, restos de comida en la boca, atragantamientos frecuentes o tos después de tragar. Esto se denomina disfagia, y el logopeda es el profesional encargado de rehabilitar estos problemas, enseñando técnicas compensatorias de deglución, adaptación de los alimentos a las dificultades y conseguir que la alimentación por vía oral sea lo más normalizada posible.

Pérdida de AUDICIÓN: aquellas personas que tengan problemas de audición y necesiten o bien audífono o bien implante coclear, el logopeda realizará un Programa de Entrenamiento Auditivo para que su audición sea lo más normalizada posible y que tanto el implante como el audífono sean plenamente funcionales.

Retraso o alteraciones en LECTURA Y ESCRITURA: el principal problema que estos aspectos pueden presentar es la dislexia. El logopeda se encargará de que la persona pueda reconocer correctamente las letras al leer y posteriormente poder escribir correctamente.

Parálisis en la MUSCULATURA FACIAL: por diversos motivos, hay ocasiones en las que se presentan dificultades para mover los músculos de la cara, presentando parálisis facial. El logopeda, a través de la terapia miofuncional, rehabilitará esta musculatura afectada para que recupere la movilidad.

La labor del logopeda se realiza en personas desde el nacimiento y/o prematuros hasta la ancianidad, y no se limita tan solo a “los niños que pronuncian mal la /r/”.

Si presentas dificultades en alguna de éstas áreas, conoces a alguien que lo necesite o quieres recibir más información sobre dificultades en éstas áreas, no dudes en contactar con un LOGOPEDA COLEGIADO, ya que es el profesional encargado de intervenir en ellas.

Victoria Vicario Armada. Logopeda. Centro CRECEN y Centro Rodero. Nº col 39/0228.

 

¿Tu hijo escribe mal? ¿Es poco hábil con las manos? La solución?: LA TERAPIA OCUPACIONAL

Todos conocemos a niños que tienen problemas de escritura, que hacen mal la “pinza” con los dedos, que son “torpes” con las manos (por ejemplo, derraman el zumo porque cuando cogen el brik lo hacen con demasiada fuerza), o no sujetan bien los objetos y se les caen frecuentemente, tienen dificultades para cortar con tijeras, abrocharse los botones…

Se trata de niños que tienen problemas en lo que llamamos la MOTRICIDAD FINA, que es la que nos permite realizar movimientos precisos de las manos y manipular correctamente los objetos.

Este tipo de dificultades requiere de tratamiento especializado por parte de un TERAPEUTA OCUPACIONAL, profesional cualificado, que trabajará / entrenará con el niño de forma continua las habilidades concretas necesarias, con juegos y actividades que le ayuden a mejorar en su vida diaria.

Para ello, se trabaja con diversas habilidades como son: la coordinación o integración bilateral: (trabajar con ambas manos a la vez, por ejemplo: cortar con tijeras); la coordinación óculo-manual (por ejemplo, para la escritura); el cruce de la línea media  imaginaria que divide verticalmente nuestro cuerpo en dos (por ejemplo: coger un objeto situado en el lado izquierdo con la mano derecha); la dominancia manual; la fuerza manual (fuerza contra resistencia con las manos o los dedos); la manipulación de objetos (lápices, tijeras, cepillo de dientes, peine…); la sensibilidad táctil y la propiocepción: nos permiten manejar de forma correcta las manos y los objetos de gracias a la información recibida a nivel táctil superficial así como a nivel propioceptivo (cómo está situada nuestra mano).

Debemos señalar que los problemas motrices finos no tratados correctamente, a la edad adecuada, pueden provocar posteriormente dificultades de ejecución académica, autonomía personal y autoestima, y por ello merecen una atención especial en los diversos entornos del niño.

Lorena García Tavera. Terapeuta ocupacional. Centro CRECEN

“ MI HIJO TIENE UN TIC: Qué puedo hacer?”

Los tics afectan aproximadamente al 20% de niños y niñas, suelen aparecer entre los 6 y 10 años y la mayoría son de carácter benigno y de origen psicológico.

Los tics infantiles se caracterizan por movimientos (o vocalizaciones o ruidos guturales) repetitivos e involuntarios, que el niño puede reproducir a voluntad y controlar parcialmente. Consisten en elevación de los hombros, sacudidas de la cabeza, parpadeo, muecas faciales, ruidos nasales, espiraciones forzadas, gruñidos, chasquidos de garganta, vocalizaciones y a veces sacudidas bruscas de una extremidad.

Los tics son intermitentes, se excerban por factores estresantes y se suavizan cuando se realiza una tarea que requiere una atención mantenida.

Se recomienda acudir a un Psicólogo Infantil para descartar causas emocionales subyacentes como ansiedad, fobias, acoso escolar, Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDA-H) o un trastorno obsesivo-compulsivo

Marcos Pérez Gutiérrez. Psicólogo. Unidad Infanto-Juvenil Centro Rodero

 

SALA SNOEZELEN: Beneficios de un espacio multisensorial para problemas infantiles

La Sala Snoezelen es un novedoso espacio de Estimulación Multisensorial, cuya pretensión es trabajar con los 5 sentidos más conocidos, pero también con el sentido vestibular (equilibrio) y el de la propiocepción (conciencia de nuestro cuerpo en el espacio).

Es especialmente utilizada con población infantil, ya que proporciona una experiencia con un alto carácter motivador, permitiéndonos controlar el entorno, intensificando o reduciendo la estimulación, para lograr estados corporales tanto de “activación” como de “relajación”.

La Sala Snoezelen se utiliza en: Retrasos Generalizados del Desarrollo”, para estimular las vías sensoriales visuales y auditivas, así también como en problemas motores (parálisis cerebral, etc); en la Parálisis Cerebral, en el Autismo y en el Trastorno por déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) puesto que uno de sus beneficios es aumentar el tiempo de atención y concentración.

Las experiencias que proporciona la Sala Snoezelen, son efectos de luz (lámparas de burbujas, fibras de luz, juegos con luz negra), variedad de sonidos, paneles táctiles, técnicas de relajación (mediante masaje y vibración) y sensaciones para trabajar el equilibrio, entre otras.

Se trata además, de un recurso muy útil para llegar de una manera más rápida y eficaz a los niños y nos brinda una potente oportunidad para fomentar la participación e interacción, ya que ayuda a adquirir nuevos aprendizajes por medio del descubrimiento.

Andrea González Sierra. Psicóloga Infantil. Experta en Atención Temprana.

Coordinadora de la Unidad de Atención Temprana Centro Rodero Santander

TERAPIA DE MOVIMIENTOS RÍTMICOS y DÉFICIT DE ATENCIÓN INFANTIL.

La Terapia de Movimientos Rítmicos (TMR) (Blomberg Rhythmic Movement Training) es una terapia Innovadora y de nueva aplicación que consiste en realizar diariamente unos  ejercicios “específicos” con los niños, para los que los padres son entrenados.

Estos movimientos permitirán “activar” una parte del cerebro conocida como tronco cerebral, cuyo efecto es “despertar” la corteza cerebral, necesaria para mantener la atención y la conciencia a los acontecimientos externos.

El segundo aporte de la TMR está basado en la “integración” de los reflejos primitivos, aquellos que todos tenemos al nacer, pero que a los 3 años deben haber desaparecido (es decir, deben de estar integrados).

La falta de integración de estos reflejos provocará problemas atencionales y de concentración, dificultades de aprendizaje, mala coordinación, alteraciones posturales y del tono muscular y enuresis, entre otros…. Así como hiperactividad e impulsividad, aspectos muy ligados al déficit de atención. Existen movimientos rítmicos específicos para integrar cada reflejo,

Los niños se adhieren muy bien a esta terapia, ya que los movimientos resultan placenteros y divertidos para ellos y nos aleja de las terapias de «lápiz y papel» o de pautas de modificación de conducta a las que pueden ser más reacios.

La TMR consta de movimientos pasivos (los realizan los padres a los niños), como activos (los hace el propio niño) durante 10 minutos al día, involucra a los padres en la terapia y permite disfrutar a la familia de un ambiente lúdico.

Andrea González Sierra. Psicóloga Infantil Centro Rodero

MI HIJO SE CHUPA EL DEDO…Le puede provocar algún problema?

Los bebés ya se chupan el dedo desde antes de nacer, es un acto que aprenden durante la gestación.

Durante los primeros meses, al igual que el chupete, este gesto ayuda a que la boca y sus músculos a que se desarrollen correctamente y además les proporciona una sensación de placer y tranquilidad.

Sin embargo, no debe prolongarse en el tiempo, ya que el niño puede presentar una serie de consecuencias:

Que los dientes nazcan desviados, que empujen el paladar hacia arriba lo que provoca que la mandíbula no se ensanche para que los dientes tengan espacio, pudiendo necesitar una ortodoncia especial que abra el arco del paladar.

Que empujen los dientes hacia delante, esto hace que no muerdan correctamente, que tengan una pronunciación y articulación alterada como el ceceo y/o el seseo.

Que no respiren correctamente, estos niños les costará hacer esto, por lo que cogerán y echarán el aire por la boca.

Que tengan problemas para comer…

Por todos estos motivos, es conveniente que los niños dejen de chuparse el dedo a partir de cuando les empiezan a salir los dientes, debiendo haber dejado de chuparse el dedo por completo hacia los 4-5 años, que es cuando ya tienen todos los dientes.

Pero aproximadamente el 5% de los niños continúan chupándose el dedo en estas edades, es aquí cuando se debe acudir al logopeda y un odontólogo especializado en niños para evitar futuros problemas en la dentadura de nuestros pequeños.

Victoria Vicario Armada. Logopedia. Centro CRECEN y Centro Rodero

POR QUÉ LOS NIÑOS CON AUTISMO SE AUTOLESIONAN?

El porqué de la autolesión en las personas con autismo no parece tener una explicación simple, sencilla y única.

Se cree que determinados estados de estrés, un procesamiento sensorial atípico, sus limitaciones en la regulación emocional y sobre todo la frustración que conlleva su falta de estrategias de comunicación, subyacerían debajo de estas conductas autolesivas.

COMO PODEMOS AFRONTARLO?

Se recomienda prestar la menor atención posible a estos comportamientos autolíticos (no se debe sujetar al niño, ni gritarle…)  ya que todo esto supone una fuente de atención “extra” para el niño, se debe, por tanto, redirigir al niño a una actividad contraria y placentera para él…

Lo más importante es “enseñar”  al niño estrategias de comunicación “alternativa”, visual, como pictogramas, agendas, dibujos… que comprenden rápidamente, con lo que, la frustración por no poder comunicarse descenderá, y con ello, también las rabietas y las conductas de autolesión (y en general todas las conductas disruptivas).

Debemos reforzar todas las conductas deseables que comencemos a ver en el niño e ignorar las disruptivas, el aprendizaje debe ser siempre en positivo!!!.

Debe comprenderse que el nivel de angustia que sienten estos niños que se autolesionan es enorme. Por tanto, la autolesión debe considerarse un comportamiento disruptivo y debe ser tratado por un Psicólogo Iinfantil

Andrea González Sierra. Psicóloga Infantil experta en Atención Temprana. Centro Rodero.

LOS “RIESGOS” DEL CHUPETE

Durante los 2-3 primeros años de vida, el uso de chupete, es algo común. El chupete sirve a los niños como un elemento de “alivio”, ya que los movimientos que realizan al chupar les relajan, alivian el dolor, les ayudan a conciliar el sueño, e incluso, existe estudios que afirman que el uso del chupete puede incluso prevenir la muerte súbita durante la lactancia.

Pero ¿qué problemas puede conllevar el uso prolongado del chupete?

Se ha demostrado que el uso prolongado del chupete puede aumentar la posibilidad de infecciones (otitis, candidiasis oral…), de malformaciones en dientes y mandíbula, incluso mala pronunciación al hablar.

Entonces, ¿cuándo debo quitar el chupete a mi hijo?

La mayoría de los estudios científicos apuntan, que es conveniente que los niños dejen de usar chupete a partir de los 6 meses (que es cuando empiezan a salir los dientes) o al menos que no se prolongue su uso más allá de los 18 meses

¿Cómo le quito el chupete a mi hijo? La retirada debe ser siempre progresiva. Empezar por reducir las horas que utiliza el chupete, y después, ir “negociando” su uso (solo para dormir) y premiarle cuando vaya dejando el chupete. De este modo, será el niño quien sea el que diga “el chupete no”.

Victoria Vicario Armada. Logopeda

Terapia de INTEGRACIÓN SENSORIAL en Alteraciones de Conducta y Aprendizaje en Niños

A menudo acuden a nuestra Unidad de Rehabilitación Infantil, niños con problemas de comportamiento, de aprendizaje o de coordinación.

Detrás de ello, encontramos en muchas ocasiones, alteraciones en el “Procesamiento Sensorial”, es decir, no procesan correctamente la información que reciben a través de los sentidos. Por tanto, estos niños reciben informaciones erróneas y no disponen de datos suficientes para interactuar con el medio que los rodea de forma adecuada.

Estos niños suelen presentar alteraciones del equilibrio, con poca conciencia corporal y postural. Son niños que se mueven continuamente para recolocarse, no prestan atención en clase, son inquietos y buscan muchos estímulos, trepan, saltan, dan vueltas…O por el contrario, son niños huidizos, que rehuyen el contacto corporal,  que no les gusta que les toquen y tienen miedo al movimiento o a los sonidos fuertes, etc.

Son niños torpes, que no se les da bien jugar al fútbol, tienen miedo de recibir los balones y les cuesta hacer actividades bimanuales como cortar con tijeras…

También pueden presentar dispraxia, o dificultad para conceptualizar y/o planificar acciones nuevas, que se refleja en el colegio, en una mala ejecución de las tareas de clase, como dibujar los números, pintar con las manos… y en la vida diaria, en dificultades para el vestido o la alimentación.

En nuestro Centro CRECEN nuestra Terapeuta Ocupacional, formada en Integración Sensorial, trabaja desde este abordaje, entre otros, para ayudar a niños con problemas de “procesamiento sensorial” a funcionar de forma más eficaz en su entorno.

Esta terapia puede ser muy útil en casos de TDAH y Autismo.

MAS INFORMACIÓN www.crecen.es