PAUTAS A SEGUIR EN PACIENTES CON IRRITABILIDAD POR DAÑO CEREBRAL

Una de las quejas principales que presentan las personas cercanas al paciente que ha sufrido un daño Cerebral (ictus, traumatismo craneal, tumor cerebral…) es que su familiar “ya no es el mismo”. De hecho una de las secuelas más comunes del Daño Cerebral adquirido es sufrir cambios de personalidad y de conducta. Esto se debe a que después de una lesión cerebral se producen cambios en su funcionamiento debido a las nuevas limitaciones que presenta, como también al propio daño neurológico

Una de las alteraciones más comunes es la irritabilidad, el paciente se enfada con facilidad por razones injustificadas. Para mitigar los efectos que esto produce en las relaciones familiares y sociales es importante que el neuropsicólogo informe de las pautas a seguir cuando esto sucede.

Algunas de estas pautas serían:

– Intentar detectar qué situaciones provocan enfado y evitar la ocurrencia de dichas situaciones

NUNCA discutir! Se debe intentar no reaccionar gritando o enfadándose.

– Redirigir la atención de la persona con daño cerebral hacia algo más positivo.

– Intentar no tomar el enfado de la persona con daño cerebral como algo dirigido a propósito contra mí, sino como parte de las consecuencias del daño cerebral

– Planificar y estructurar la rutina diaria para que la persona con daño cerebral pueda enfrentarse a un ambiente predecible y regular. Si es posible informar previamente de las modificaciones y realizar algunas concesiones gratificantes para la persona.

Evite culpabilizar al afectado por algún error cometido, busque soluciones.

Yolanda Buriel Jiménez. Neuropsicóloga Centro CRECEN

SECUELAS NEUROLÓGICAS DESPUÉS DE UN TRAUMATISMO CRANEAL

Después de un traumatismo craneal (TCE) por un accidente de tráfico o una caída, se producen lesiones en los axones de las neuronas cerebrales que se conocen como ” lesiones axonales difusas”, debido al movimiento violento del cerebro hacia atrás, adelante o hacia el lado. Se afectan principalmente los lóbulos frontales y temporales, dando lugar a la siguientes secuelas:

  • Déficit de atención y fatiga. Las dificultades en la atención incluyen una velocidad reducida de procesamiento de la información

  • Problemas en la memoria y en la capacidad de aprendizaje y por tanto en el uso de estrategias organizativas

  • Déficit en el pensamiento concreto. Las dificultades en la formación o utilización de conceptos abstractos son muy frecuentes. Esto puede resultar en una incapacidad para hacer generalizaciones a partir de un ejemplo simple, o extraer la esencia de una situación o una conversación, con una tendencia a atender a aspectos concretos o específicos, o estar «anclado» a estímulos específicos

  • También pueden haber problemas para pensar de forma creativa

  • Puede haber también dificultades en la comprensión del humor o de otras formas de lenguaje indirecto

  • En los casos graves puede haber una completa incapacidad para iniciar el habla o cualquier actividad si no son estimulados. En un nivel más sutil, puede haber falta de espontaneidad, pasividad en una conversación

Por ello es fundamental que después de un TCE se realice una valoración especializada por parte de un Neurológico y un Neuropsicólogo para detectar este tipo de secuelas y establecer un Program de Neurorehabilitación

LA IMPORTANCIA DE NUESTRO LÓBULO FRONTAL

El lóbulo frontal es el encargado de controlar la mayoría de las capacidades relacionadas con la personalidad y con la conducta de las personas.

Por ello cuando se daña por una ICTUS un TUMOR cerebral o un Trauma craneal (en un accidente de coche por ejemplo) los pacientes pueden presentar cambios en su personalidad y trastornos de conducta. Pueden presentar irritabilidad con ataques súbitos de ira, apatía, disminución del habla, desinhibición con una conducta social inadecuada

También en el lóbulo frontal residen nuestras funciones ejecutivas, es decir. Nuestra capacidad para formar estrategias y/o tomar decisiones correctas en la resolución de problemas, que en el caso de Daño Cerebral del lóbulo Frontal se verán también alteradas y los pacientes presentarán dificultad para  anticipar, planificar, secuenciar y crear expectativas.

Todos estos cambios en la personalidad, trastorno de conducta y déficits en las funciones ejecutivas pueden tratarse mediante fármacos específicos y mediante Rehabilitación Neuropsicológica especializada

CONSULTANOS SIN COMPROMISO!!!!

Dra. Lucía Rodero Neuróloga Centro CRECEN

“HE TENIDO UN ICTUS, PODRÉ VOLVER A CONDUCIR?”

El ICTUS constituye la primera causa de dependencia y discapacidad adquirida en el adulto en España. En contra de la idea comúnmente aceptada de que es una enfermedad que sólo afecta a personas de edad avanzada, cada vez más las Unidades de Ictus atienden a pacientes por debajo de 65 años.

Se admite que, tras un ictus, el paciente no debe conducir, de entrada, durante los primeros 6 meses en espera de su recuperación, debiendo aportar un informe del neurólogo en el que conste la ausencia de secuelas

El haber sufrido un ictus supone un riesgo vial por los déficits que puede ocasionar: hemiplejia, alteraciones en el campo visual, mala orientación espacial, lentitud de reflejos, dificultades de atención, dificultad para leer o interpretar signos o deterioro cognitivo

Por ello, siempre debe hacerse una valoración exhaustiva Neurológica y Neuropsicológica para que estas alteraciones sean evaluadas ya que muchas veces son infravaloradas o incluso ignoradas haciendo que el paciente retoma la conducción

De hecho, hay una serie de síntomas que si son persistentes y graves impiden la conducción, como son la existencia de crisis epilépticas acaecidas tras el ictus, la ceguera cortical o las alteraciones del campo visual (hemianopsias) o la visión doble.

PARA PODER CONDUCIR ES NECESARIO QUE estos pacientes sean capaces de poder participar en actividades comunitarias sin necesidad de supervisión, transferirse sin ayuda dentro y fuera del vehículo, poder realizar varias tareas simultáneamente, seguir instrucciones verbales o escritas simples sin necesidad de ayuda o de apoyo gestual, entender términos relativos a la posición y dirección, conocer las normas de circulación y comprender las señales de tráfico.

Yolanda Buriel Jiménez. Neuropsicóloga centro CRECEN

DEPORTES QUE GENERAN DAÑOS CEREBRALES

No existen dudas de que el deporte es beneficioso para la salud y mejora la calidad de vida. Sin embargo en ciertas disciplinas con riesgo de traumatismos craneales de repetición como el fútbol americano y el boxeo pueden ocasionar con el tiempo ocasionan pérdidas de memoria y cambios de conducta.

En el año 2016, por primera vez, directivos de la liga de Fútbol Americano (NFL) admitieron una relación entre este deporte y los posibles daños cerebrales que sufren los jugadores, la llamada Encefalopatía Traumática crónica (ETC)

La ETC es una demencia debida traumatismos craneales de repetición a lo largo de los años, que no tienen por qué ser graves, pero que van dejando una “huella” en el cerebro, esos pequeños golpes se van sumando a través de los años provocando la destrucción del circuito de las neuronas lo que provoca el deterioro del cerebro y produce graves daños. La ETC tiene cuatro etapas: en una primera fase la persona siente unos leves dolores de cabeza, luego refiere dificultades para concentrarse y problemas de memoria, en una tercera fase el paciente desarrolla Parkinsonismo (esta muy torpe físicamente con dificultades para caminar) y  tiene una demencia desarrollada con unos síntomas similares a la Enfermedad de Alzheimer para llegar a la última fase que es desde la demencia severa hasta provocar la muerte

El fútbol americano no es el único deporte riesgoso para el cerebro. En el boxeo se conoce el “Síndrome del pugilista”. Este se puede manifestar de diferentes maneras: pérdida de memoria, cambios en la conducta y en la personalidad, parkinsonismo y anormalidades al hablar y caminar. El  mejor ejemplo de esta enfermedad es Muhammad Alí quien padece Parkinson desde 1984

Todo deporte de contacto o arte marcial aumenta la posibilidad de trastornos mentales.  El fútbol y el rugby son deportes en donde también puede correr riesgo el cerebro. En estos deportes es más habitual que se presente el “Síndrome del Segundo Impacto”. En la final del Mundial de Brasil en el 2014 el jugador alemán Christoph Kramer sufrió una conmoción cerebral después de chocar con Ezequiel Garay. A pesar del duro golpe, el alemán volvió a entrar al campo de juego durante unos minutos más. Kramer, terminado el partido y ganado el trofeo, manifestó que no recordaba nada de los 30 minutos que disputó del encuentro. Y los médicos fueron determinantes con él: le aseguraron que jamás los recordará.

Yolanda Buriel Jiménez Neuropsicóloga Centro CRECEN

REHABILITACIÓN NEUROLÓGICA DE LA ENFERMEDAD DE PARKINSON

La Enfermedad de Parkinson (EP) es una enfermedad neurodegenerativa, porgresiva,  con una mayor incidencia a partir de la sexta década de la vida (aunque existen casos juveniles), en la que están implicados factores genéticos y ambientales.

SÍNTOMAS:
Se caracteriza por la presencia de síntomas motores (como el temblor, la bradicinesia-lentitud, rigidez, alteración de la marcha, inestabilidad, caídas, alteración postural…) junto con síntomas no motores (pérdida de olfato, depresión, deterioro cognitivo, estreñimiento, trastorno del sueño, dolor en extremidades, alteraciones del lenguaje y deglución…)

PROGRAMA DE REHABILITACIÓN DE LA EP EN CRECEN:
La Neurorrehabilitación de la EP tiene como objetivo:
Mantener la independencia y mejorar el bienestar.
Incluye: Fisioterapia, Asesoramiento en materia de seguridad en el hogar, Terapia Ocupacional, entrenamiento en Productos de apoyo, Logopedia, Estimulación Cognitiva y Apoyo Psicológico.

“Mi marido ya no es el que era”: CAMBIO DE PERSONALIDAD TRAS UN ICTUS

Los cambios emocionales y en el comportamiento son muy frecuentes tras sufrir un daño cerebral.

Si tienes algún familiar que haya sufrido un ictus recientemente, probablemente hayas notado que  “no es el que era”. Quizá aprecies que se enfada con más facilidad, sus reacciones son más exageradas,  no tiene interés ante nada, deja todo sin terminar, le cuesta mostrar sus emociones y entender las de los demás o no muestra empatía.

La desinhibición, irritabilidad, agresividad, impulsividad, apatía,  infantilismo, oposicionismo, emocionalismo, labilidad emocional, anhedonia, egocentrismo o tristeza son síntomas habituales tras un ictus.

Es fundamental un tratamiento adecuado y precoz de estos síntomas  ya que limitan en gran medida la  vida del paciente y la de sus familias.

En la clínica CRECEN identificamos dichos cambios y lo tratamos mediante tratamiento farmacológico con nuestra neuróloga, junto con Rehabilitación Neuropsicológica a través de Terapias de control de impulsos y estratégicas de afrontamiento para los familiares.

Lorena Palacios Rodriguez. Neuropsicóloga. Centro CRECEN

 

AGRAFÍA: Incapacidad para escribir después de un Daño cerebral

La AGRAFIA es la incapacidad para expresar el lenguaje de forma escrita tras un daño cerebral. Existen distintos tipos de Agrafia según la localización del Daño Cerebral:

  • AGRAFÍA AFÁSICA: Consiste en la distorsión de la palabra escrita, pareciendo múltiples parafasias, por omisión (viento por “vento”),  por inversión (pelo por ” lepo”), repetición (saco por “saso”) o por sustitución de letras (cola por “cota”).
  • AGRAFÍA MOTORA/DE BROCA: Se debe a una lesión en el hemisferio cerebral izquierdo, con la consiguiente paresia de la mano derecha (habitualmente dominante) y el cambio de dominancia manual (a la mano izquierda), por lo que pacientes diestros tienen que aprender a escribir con la mano izquierda.
  • AGRAFÍA APRÁXICA: Existen dificultades en los movimientos que se realizan a la hora de trazar las letras y de formar correctamente las letras
  • AGRAFÍA ESPACIAL: Cuando el daño cerebral causa problemas en la orientación y secuenciación de movimientos, la escritura puede resultar afectada, ya que no se utiliza correctamente el espacio para escribir, hay superposición de líneas y/o palabras, no se respetan los márgenes…

El LOGOPEDA será el profesional encargado de rehabilitar la Agrafia mediante un plan de intervención individualizado a cada paciente y a las dificultades individuales de cada persona, fomentando los puntos fuertes e incidiendo en donde existe problemática.

Victoria Vicario Armada. Logopeda Centro CRECEN

NEUROPLASTICIDAD: LAS NEURONAS PUEDEN REGENERARSE

Hasta hace relativamente poco se creía que nuestras neuronas iban “muriendo” con el paso del tiempo y que no era posible recuperarlas. Actualmente, los neurocientíficos han demostrado la existencia de la “Neuroplasticidad” cerebral, una propiedad que permite a las neuronas regenerarse tanto anatómica como funcionalmente y formar nuevas conexiones sinápticas.

La “Neuroplasticidad” se define como la capacidad que tienen las neuronas lesionadas para regenerarse y establecer conexiones nuevas, o ser sustituidas por otras, mediante la estimulación por terapias Neurorrehabilitadoras (Neuropsiología, Fisioterapia, Terapia Ocupacional y Fisioterapiai)

La “Neuroplasticidad” permite al cerebro recuperarse y reestructurarse tras una lesión o Daño Cerebral producido por un ictus o traumatismo cráneo-encefálico, además puede reducir los efectos de alteraciones estructurales producidas por patologías degenerativas como la esclerosis múltiple, Parkinson, deterioro cognitivo e incluso en estadios tempranos de la enfermedad de Alzheimer.

Yolanda Buriel Jiménez. Neuropsicóloga. Centro CRECEN

¿SE PUEDE VOLVER A HABLAR DESPUÉS DE UN ICTUS?

Hay lesiones neurológicas como un Ictus que afectan al habla, impidiendo que la persona pueda expresarse o pueda entender y en ocasiones ambas cosas a la vez. Esta patología se conoce como AFASIA.

Es normal que la familia se pregunte si volverá a hablar, y la respuesta DEPENDE DE de diversos factores: tamaño y localización de la lesión, edad en la que se ha producido la lesión, cómo era el estado y el nivel del paciente antes de la lesión, si hay patologías asociadas… Y en todo momento hay que aclarar que no hay dos pacientes iguales: dos diagnósticos de afasia pueden presentar características distintas entre sí.

De acuerdo a estas características propias de cada paciente, se establecerá un PLAN DE INTERVENCIÓN LOGOPÉDICA. En dicho plan, juega un papel muy importante la familia, ya que es el entorno más directo y con quien más tiempo pasa el paciente, por lo que es un pilar fundamental en la rehabilitación y la recuperación del habla del paciente. Por ello, cuando una persona con afasia llega a logopedia, se dan unas pautas a la familia para que trabajen con el paciente en casa.

Una pauta que se le da a la familia es la de que no hay que comparar pacientes ni evoluciones de pacientes, ya que cada persona tiene su propio ritmo de evolución, de comprensión, de expresión y de características que intervienen en el habla.

En conclusión a la respuesta de si un familiar con afasia vuelve a hablar, los objetivos de la intervención logopédica van encaminados a que dicha respuesta sea afirmativa, o al menos, que la comunicación con el paciente sea lo más efectiva posible. Y que una herramienta primordial para que sea posible es que la familia trabaje y potencie la comunicación en casa.

Victoria Vicario Armada. Logopeda Centro CRECEN