CAMBIO DE PERSONALIDAD TRAS TRAUMATISMO CRANEAL

Nuestro Cerebro no solo “controla” nuestras funciones motoras e intelectuales sino  también nuestras emociones y conducta.

Después de un Daño cerebral por un Traumatismo cráneo encefálico TCE (por ejemplo un accidente de tráfico o un accidente laboral) pueden aparecer cambios en la personalidad “ya no es el mismo”, que afectarán al ámbito familiar, escolar y social. Sobre todo es frecuente, si el TCE ha afectado al lóbulo frontal

Los pacientes pueden mostrarse APÁTICOS, sin ninguna iniciativa, este cambio de personalidad puede ser interpretado erróneamente por su entorno como que si se hubiese vuelto un vago, cuando en realidad tiene un trastorno de personalidad tras el TCE. Otras veces en cambio los pacientes pueden mostrarse IRRITABLES, o ”desinhibidos”, no pueden controlar comentarios inadecuados o los ataques de ira.

Otras alteraciones que se observan a menudo son la presencia de comportamientos obsesivos, impaciencia, ansiedad ante eventos nuevos y a veces lloran y/o ríen de forma incontrolada (labilidad emocional). Además un TCE puede acentuar los rasgos de personalidad previas al accidente.

El tratamiento de estas alteraciones de personalidad se centrará en un abordaje médico farmacológico por parte del Neurólogo y en una terapia Neuropsicológica en la que se aportará una explicación clara tanto al paciente como a sus familiares, sobre sus déficit, evolución, pronóstico y en la que se proporcionará pautas para afrontar y manejar las alteraciones minimizando así su impacto en la vida cotidiana.

Yolanda Buriel Jiménez. Neuropsicóloga Centro CRECEN

¿CÓMO MEJORAR LA COMUNICACIÓN CON UNA PERSONA CON AFASIA?

La AFASIA es una alteración de la comprensión del lenguaje y/o a la expresión derivada de un daño cerebral (por ejemplo un Ictus). La AFASIA implica un cambio a nivel personal muy importante, ya que influye directamente en la esfera social de la persona, además de presentar dificultades para expresar su ideas, sentimientos y deseos.

La familia juega un papel esencial en la evolución y rehabilitación del paciente siendo una fuente de estimulación para la recuperación del lenguaje. Por ello, la orientación, educación y preparación de la familia es muy importante.

A continuación mostramos pautas generales de comunicación para los familiares de un paciente afásico:

  • Hablar de forma tranquila y sencilla, cara a cara para que se pueda apoyar en la expresión facial y en la lectura labial.
  • Aumentar el tiempo para que pueda responder.
  • Animar al paciente a comunicarse por distintos medios.
  • Trabajar el lenguaje con objetos cotidianos de su día a día.
  • Estimular cualquier tipo de comunicación.
  • Asegurarnos de que nos ha comprendido y si no es así, repetir la frase de forma clara y sencilla.
  • Intentar continuar un mismo tema de conversación y que este sea de interés para el paciente.

Es importante poner en práctica lo trabajado en logopedia para poder afianzarlo. Este aspecto es importante ya que trabajando en su día a día el lenguaje, se generaliza dicho trabajo, favoreciendo la evolución del paciente para comprender el lenguaje y poder expresar deseos y necesidades por sí mismo.

VICTORIA VICARIO ARMADA.LOGOPEDA

TRATAMIENTO POSTURAL EN PACIENTES HEMIPLÉJICOS

Los Ictus y otras enfermedades del sistema nervioso central (SNC) con traumatismos craneles o tumores ocasionan alteraciones físicas, trastornos posturales, sensitivos y perceptivos esquema corporal confuso, trastornos del lenguaje y trastornos psicológicos.

Las reacciones de equilibrio y los movimientos controlados y coordinados dependen de que el tono postural y la sensibilidad sean normales.

En pacientes que hayan sufrido ICTUS y por ello hayan pasado mucho tiempo encamados en fase aguda, adoptan posturas incorrectas que favorecen un elevado tono muscular, retracciones musculares, pérdida o limitaciones del recorrido articular, deformidades y por consiguiente, dolor.

Para evitar la aparición de estas complicaciones, es imprescindible llevar a cabo un tratamiento neurorehabilitador acorde a las necesidades del paciente y contar con la información profesional adecuada para mantener una correcta higiene postural en todos los contextos.

¿Cómo debe estar posicionado un paciente hemipléjico?:

Aspectos generales a tener en cuenta en la colocación del paciente:

  • Colocar al paciente de manera que toda estimulación venga desde el lado afecto para obligarle así a dirigirse hacia ese lado.
  • Una cama articulada puede favorecer los cambios posturales y variar los puntos de presión del paciente sobre ésta.
  • No debemos colocar ningún objeto en la mano (pelota, rodillo…) ya que favorece el reflejo de pensión palmar y hace que aumente el patrón flexor de esta.
  • Se aconseja acomodar al paciente con almohadas grandes y que puedan hundirse para acomodar zonas concretas del paciente. Es importante “rellenar” aquellos espacios que queden vacíos (zona lumbar, zona poplítea, etc.) para mayor comodidad del paciente.
  • Usar ropa de cama ligera y suave para facilitar que el paciente pueda moverse y cambiar puntos de presión.
  • Realizar cambios posturales cada dos o tres horas y favorecer la sedestación y bipedestación siempre que sea posible.

El decúbito sobre el lado hemipléjico (de lado sobre el lado hemipléjico):

  • Cabeza colocada ligeramente más elevada que el tórax mirando el brazo afecto. Este El miembro está desplazado hacia adelante formando un ángulo de 90°. Antebrazo supinado y apoyado. La muñeca descansa con la palma hacia arriba sobre la cama o bien sobre una silla con apoyo.
  • El brazo sano descansa sobre el cuerpo. El tronco está ligeramente rotado hacia atrás y apoyado sobre una almohada que colocaremos en la espalda.
  • El miembro inferior sano descansará sobre una almohada donde la cadera y rodilla estarán flexionadas sobre ella (de manera cómoda).
  • Posición ventajosa ya que el lado afecto es estimulado por la propia presión que ejerce sobre la cama (sistema propioceptivo) y el lado sano queda útil para poder realizar cualquier movimiento.

El decúbito sobre el lado sano:

  • Coloraremos el lado afecto sobre una almohada de manera que el hombro quede en 90° con respecto al tronco y ligeramente desplazada hacia adelante; así evitaremos dolor de hombro. Colocamos una almohada sobre la escápula para evitar el desplazamiento de esta. El lado sano se colocará de la forma más cómoda para el paciente.
  • El miembro inferior afecto se posicionará sobre una almohada con ligera flexión evitando que cuelgue el pie. El lado sano descansará con ligera flexión de cadera sobre la cama.
  • Posición desventajosa ya que el paciente no podrá hacer tanto uso de su lado sano.

Decúbito supino (boca arriba) y sedestación en la cama:

  • Se tratará de colorar al paciente de manera que la cabeza esté sin apoyo y mantenga una posición activamente, caderas flexionadas lo más cercano a 90°, con columna extendida, apoyada en almohadas para mantenerla erguida.
  • Una mesa ajustable colocada en la cama ayuda a contrarrestar la caída del tronco hacia delante y podremos aprovechar para que el paciente realice una actividad. El brazo afecto lo situaremos sobre una almohada en la propia mesa dentro del campo visual del paciente para que lo tenga presente en todo momento y favorezca el nivel de conciencia sobre su esquema corporal.



  Sedestación en la mesa y en la silla:

  • Siempre que sea posible, se aconseja transferir al paciente fuera de la cama. En este caso se le situará con los miembros superiores en la mesa delante de él, con caderas flexionadas y tronco extendido.
  • Debemos vigilar que los pies tengan un correcto apoyo sobre la superficie del suelo o sobre un taburete permitiendo así una flexión de cadera de unos 90°.
  • Rodillas mirando al frente. En caso de que el paciente no pueda mantenerlas alineadas, se colocará una almohada entre ellas.

 Consideraciones sobre el uso del cabestrillo en pacientes hemipléjicos:

  • El uso del cabestrillo lleva al miembro superior a una posición que siempre debe evitarse que es la aducción de hombro, flexión de codo, flexión de muñeca y flexión de dedos. Si el miembro superior afecto llegara a fijar dicha posición será sumamente difícil cualquier función futura de dicho miembro. Por tanto, si buscamos la funcionalidad del miembro, el cabestrillo no es útil. Sólo se recomienda usarse cuando existe riesgo de subluxación de hombro pero en cuanto comiencen a aparecer la espasticidad se dejará el miembro libre durante un largo periodo del tiempo al día.

En conclusión, las posiciones explicadas están indicadas en cualquier fase clínica del síndrome hemipléjico. La aplicación precoz y correcta de un tratamiento postural en pacientes hemipléjicos promueve la recuperación motora, funcional y previene complicaciones como el hombro doloroso, pie equino varo, retracciones musculares, deformidades y el establecimiento de una hipertonía exagerada.

ELECTROESTIMULACIÓN EN LOGOPEDIA

Una de las herramientas que en los últimos tiempos resulta más novedosa en el tratamiento para la logopedia es la electroestimulación neuromuscular transcutánea.

La electroestimulación es una técnica no invasiva que consiste en, a través de electrodos, aplicar señales eléctricas al músculo afecto para relajar o para estimular/activar la musculatura afecta. La corriente aplicada desencadena una respuesta que hará que el músculo se contraiga o se relaje, lo cual aumenta la movilidad del músculo y facilitando la ejecución del movimiento. Se aplicará para fortalecer y/o reeducar musculatura debilitada, reducción de edemas, estimular el movimiento y la sensibilidad.

Dependiendo de la patología y de las características del paciente, se establecerá un programa de electroestimulación concreto: TENS para relajar la musculatura y activar la circulación y FES/EMS para estimular el músculo cuya movilidad esté comprometida. Y podrá ser aplicada de forma intraoral (lengua, mejillas, velo del paladar…) o de forma extraoral (labios, complejo laríngeo…).

Los casos en los que se puede aplicar la electroestimulación son:

  • Parálisis facial.
  • Bruxismo
  • Disfagia orofaríngea.
  • Dolores faciales.
  • Problemas en la articulación témporo-mandibular (ATM).

Hay que tener especial cuidado con este tipo de terapia, ya que hay casos en los que la electroestimulación está contraindicada, como por ejemplo, en cardiopatías, epilepsia, embarazo, alteraciones en la tensión arterial, tumores…

Victoria Vicario Logopeda Centro CRECEN

VOLVER A CONDUCIR tras un Daño Cerebral  

Muchas personas con Daño Cerebral vuelven a conducir sin haberse informado de los trámites requeridos ni de los riesgos que conlleva hacerlo sin asesoramiento de un profesional. Según la DGT: si se ha sufrido un ictus transitorio no se podrá conducir hasta transcurridos al menos 6 meses y, si se trata de un infarto o hemorragia cerebral, hasta al menos 12 meses de establecidas las secuelas. Pero además para poder volver a conducir se necesitan unas aptitudes físicas y cognitivas adecuadas, por ello, antes de coger el volante, es recomendable que el paciente que haya sufrido un daño cerebral sea valorado por un Neurólogo y Neuropsicólogo para determinar si el paciente está apto para conducir. En el caso de que existan secuelas físicas se realizarán las adaptaciones del vehículo que fueran necesarias (cambio automático, bola en volante…) pero en el caso de que se detecten alteraciones cognitivas, o alteraciones de la conducta, éstas contraindicarían la posibilidad de volver a conducir.

A continuación referimos cómo pueden afectar a nuestra conducción las alteraciones cognitivas que ocurren después de un daño cerebral:

Alteraciones Cognitivas ¿Cómo pueden afectar?
Velocidad de reacción y pensamientos enlentecidos. Frenar tarde ante la presencia de un peatón.
Fatigabilidad mental. Agotarse tras conducir un periodo de tiempo
Dificultad para concentrarse y mantener la atención durante un tiempo. Dormirse o desconectar de la conducción si la situación es monótona.
Dificultad para atender a varias cosas a la vez. Saltarse un semáforo en rojo si me habla el copiloto.
Dificultad para atender a una parte del campo visual (Heminegligencia). No ver los conductores que se incorporan a la carretera.
Percepción alterada del espacio, estimación de la velocidad, cálculo de la distancia, etc. No dejar espacio entre vehículos, subirse a la acera, etc.

 

Alteraciones conductuales ¿Cómo puede afectar?
Impulsividad Pasar por un paso de peatones y no esperar hasta que estos hayan llegado a la acera.
Escasa tolerancia a la frustración e irascibilidad Enfadarse con otro conductor y perder el control en el volante. Conducir de forma temeraria.

Por tanto, si se pretende retomar la conducción tras sufrir un Daño cerebral es aconsejable acudir a un Centro de Reconocimiento Médico Oficial para que las capacidades y circunstancias de la persona sean  analizadas y valoradas. Tras ello, se procede a interrumpir, restringir, limitar o denegar el permiso de conducir y se valoran posibles adaptaciones en el vehículo.

Sara Rodríguez Zapata Terapeuta Ocupacional Centro CRECEN

LOGOPEDIA: TERAPIA MIOFUNCIONAL EN DISFAGIA

La disfagia es la dificultad para la deglución de líquidos, sólidos o ambos, que puede ocurrir después de un Ictus o por diversas enfermedades como la Enfermedad de Parkinson, la demencia y otras enfermedades neurodegenerativas. La rehabilitación logopédica de la disfagia se realiza a través de la TERAPIA MIOFUNCIONAL, se entrenan técnicas compensatorias para la deglución, se trabaja el reflejo de deglución (tragar) así como se estimula la sensibilidad y la movilidad de los órganos que forma parte del proceso de tragar.

Además la logopeda se encarga de enseñar a adaptar la textura de los alimentos y de las bebidas a las necesidades y condiciones de cada paciente.

Para las bebidas (agua, café, leche, zumo…) se utilizan espesantes aunque también disponemos hoy en días de aguas gelificadas y gelatinas especiales para favorecer la hidratación de los pacientes. Siempre que se vaya a beber, se recomienda hacerlo con vasos con escotadura, ya que permiten esquivar la nariz a la hora de beber y evitar de esta forma la extensión del cuello.

En cuanto a las comidas se debe utilizar primeramente la dieta túrmix (purés de carne, pescado, verduras…) y posteriormente la logopeda va adaptando la dieta introduciendo y probando en la clínica diferentes texturas (líquido, néctar, pudding y finalmente sólido). Actualmente también disponemos de nuevas texturas que hacen que las adaptaciones a la dieta sean más atractivas para los pacientes (Gel-flan, Espuma-mouse, Aire-texturización de alimentos, Viscosa).

Victoria Vicario Armada. Logopeda Centro CRECEN

SECUELAS PSICOLÓGICAS DESPUÉS DE UN ICTUS

Después de un ictus pueden aparecer cambios en la personalidad y alteraciones en la conducta y en la esfera de lo emocional, que, a menudo, son ignoradas en los programas de Rehabiltación, y muchas veces son los síntomas más disfuncionales después de un ictus, y además el impacto de estos síntomas no se da únicamente en la persona afectada, sino también en su entorno más próximo.

Las alteraciones a nivel psicopatológico y conductual más frecuentes en pacientes afectados de ictus son:

  • Irritabilidad y Agresividad:es una de las manifestaciones más comunes del ictus. Se trata de una situación que provoca una mayor dificultad en la integración social de estas personas. Las manifestaciones de irritabilidad pueden ser de tipo verbal, físicas hacia objetos y/o hacia personas. Supone la pérdida de control ante frustraciones de la vida cotidiana.
  • Egocentrismo: en este caso los pacientes acostumbran a tener dificultades a la hora tener en cuenta al “otro”. No hay un funcional reconocimiento de las emociones en los demás. Así pues, se tiende a priorizar en todo momento las propias necesidades, llegando incluso a imponerlas. Esto sumado a la escasa tolerancia a la frustración, lleva a habituales alteraciones de conducta.
  • Apatía:suele caracterizarse por la incapacidad para programar y regular las actividades de la vida cotidiana. Hay una desmotivación general para hacer cosas que antes del ictus, resultaban gratificantes o placenteras. No son capaces de iniciar acciones si no se les proponen.
  • Infantilismo: tendencia o estado de la persona a establecer y mantener en su carácter y comportamiento una persistencia de características que podrían ser consideradas propias de los niños. Aquí estaríamos hablando de la ingenuidad o la irresponsabilidad.
  • Rigidez de pensamiento: hace referencia a la incapacidad para modificar planes preconcebidos. Todo ello, a pesar de que las circunstancias varíen. Obedece a un déficit en el sistema planificador de acciones. Los procesos cognitivos que subyacen a esta conducta son diversos. Pueden ser desde una reducción de la capacidad de la memoria de trabajo, cuya consecuencia podría ser la la imposibilidad para introducir informaciones nuevas y generar cambios adaptativos a la acción ya diseñada.
  • Baja tolerancia a la frustración o reacciones catastróficas: se refiere a reacciones repentinas de llanto, enfado o temor ante la vivencia de fracaso al afrontar una tarea determinada.
  • Ansiedad /o depresión:puede aparecer sintomatología ansioso-depresiva, (sentimientos de soledad, desesperanza, sentimientos de rechazo, etc), devenidos del propio daño cerebral, pero también, por el duelo que supone la pérdida con respecto a las capacidades previas al mismo. Las manifestaciones de depresión dependen de cada persona. Es por ello que su diagnóstico y tratamiento es complejo.
  • Incontinencia emocional:se refiere a la dificultad para regular y expresar las propias emociones. Pueden ser expresiones emocionales inadecuadas en frecuencia, intensidad y duración. Pero también que la emoción no concuerde con el contexto en el que se da, o se dé una alternancia entre emociones diferentes ante un mismo estímulo.
  • Desinhibición: las dificultades emocionales y la irritabilidad pueden desembocar en comportamientos que no son adecuados. Estaríamos hablando de comportamientos alejados de las normas sociales establecidas en un determinado contexto social. Se da un descontrol de los propios impulsos y actúa como si no importaran las consecuencias de sus actos.
  • Delirios: se refiere a una condición que presenta rápidos cambios en el estado mental, que causa confusión y cambios en el comportamiento. Además de pasar de un estado de lucidez a inconsciencia, y de perder contacto con la realidad, puede haber problemas con la atención y la conciencia. Suelen traducirse en forma de ideas extrañas, alucinaciones o pensamientos incoherentes.
  • Fatiga: la fatiga primaria post-ictus puede aparecer en ausencia de otros síntomas depresivos. Se caracteriza por un cansancio extremo o falta de energía y de motivación. Todo ello como respuesta a mínimos esfuerzos físicos y mentales. Pero también, como respuesta a procesos de estrés emocional ante determinadas situaciones.
  • Anosognosia: se refiere a la falta de conciencia sobre la discapacidad y sus consecuencias. Puede tomar diversas formas de manera que, en ocasiones, la indiferencia emocional pueda acompañar a la constatación de la discapacidad.

 

Cómo afrontamos las secuelas psicológicas de un ictus en nuestro Programa de Neurorehabilitación:

Estos síntomas han de ser tenidos en cuenta a la hora de definir los planes de tratamiento. El objetivo no es otro que conseguir un mejor ajuste práctico a la nueva realidad por parte del paciente. Por tanto, desde el área de Neuropsicología realizamos un abordaje de este tipo de problemática de manera integral. De esta forma, tenemos en cuenta aspectos relacionados con la intervención psicológica a nivel cognitivo, conductual y emocional del paciente y familiares. Pero también a nivel médico. En este sentido desde el área de Neurología se realiza la intervención farmacológica. En esta línea, servirá para el apoyo de la rehabilitación psicológica en todo el proceso neurorrehabilitador

Yolanda Buriel Jiménez. Neuropsicóloga. Centro CRECEN

TERAPIA DUAL EN EL DAÑO CEREBRAL: Practica en casa!

La Terapia Dual nos permite entrenar tareas motoras y tareas cognitivas al mismo tiempo lo que supone una ventaja adicional respecto al enfoque rehabilitador tradicional.

Los pacientes con daño cerebral por un Ictus, Traumatismo craneal o con Esclerosis Múltiple a pueden presentan importantes déficits cognitivos y motores, como alteraciones en la atención y memoria.

En nuestra actividad diaria, de forma casi constante exigimos a nuestro cerebro que trabaje al mismo tiempo en dos tareas diferenciadas, por ejemplo andar y hablar por teléfono. Esta activación combinada del cerebro para dos tareas con fines independientes y no relacionadas, es lo que se conoce como “Dual Task”.

En la Terapia Dual para el Daño cerebral intentamos aproximarnos a lo que ocurre en nuestra vida cotidiana, realizando con nuestros pacientes terapias motora-motora (como ir caminado y a la vez hablando), o motora cognitiva (caminar  y resolver cálculos matemáticos) consiguiendo una  mayor activación cerebral

Yolanda Buriel Jiménez. Neuropsicóloga Centro CRECEN

EL SÍNDROME DEL CUIDADOR: Se puede evitar?

El llamado « Síndrome del Cuidador» es un trastorno que afecta a las personas que desempeñan el rol de «cuidador principal» de una persona que sufre una enfermedad crónica, lo que normalmente supone un cambio importante en su forma de vida. Los «cuidadores» sufren un agotamiento físico y psíquico, ya que tienen que afrontar de repente, una situación nueva, para la que no están preparados y que consume todo su tiempo y energía.

El «cuidador» suele ser una mujer, familiar directo del afectado, que asume las responsabilidades derivadas de la enfermedad y que a medida que pasa el tiempo va asumiendo el cuidado del familiar al completo renunciando, muchas veces, a sus actividades propias.

 Los principales síntomas del Síndrome del Cuidador son:

  • Agotamiento físico y mental
  • Labilidad emocional: cambios de humor repentinos
  • Depresión y Ansiedad
  • Conductas de consumo abusivas: tabaco, alcohol
  • Trastorno del sueño
  • Alteraciones del apetito y del peso
  • Aislamiento social
  • Dificultades cognitivas: problemas de memoria, atención
  • Problemas laborales

Para evitar la aparición de este síndrome, es importante que los terapeutas implicados en la rehabilitación del enfermo (médicos, enfermeras, fisioterapeutas…) informen y asesoren al familiar, para poder disminuir el impacto de la enfermedad en la vida diaria

Yolanda Buriel Jiménez. Neuropsicóloga. Centro CRECEN

LA IMPORTANCIA DE UN BUEN DESAYUNO. “Un desayuno escaso duplica el riesgo de aterosclerosis”

La Aterosclerosis en un factor de riesgo bien conocido de ictus. De acuerdo a las conclusiones del estudio Progression and Early Detection of Atherosclerosis (PESA), del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), liderado por su director, Valentín Fuster, un desayuno escaso, que contenga menos del 5% de las calorías diarias recomendadas –100 calorías para una dieta de 2.000–, duplica el riesgo de lesiones ateroscleróticas independientemente de los factores de riesgo típicos, como el tabaco, el colesterol elevado y el sedentarismo.

Los resultados del estudio PESA, publicados en The Journal of American College of Cardiology (JACC) indican que saltarse esta comida podría servir como marcador de unos hábitos alimenticios y de un estilo de vida poco saludables.

En este estudio más de 4.000 individuos de edad intermedia son controlados a largo plazo mediante técnicas de imagen. A edades tempranas, las placas ateroscleróticas –acumulación de grasas en las paredes de las arterias– ya empiezan a desarrollarse, aunque no haya síntomas. El objetivo de PESA es caracterizar la prevalencia y la tasa de progresión de las lesiones ateroscleróticas latentes –que no han dado ningún síntoma– y estudiar su asociación con factores moleculares y ambientales, incluyendo los hábitos alimentarios, la actividad física, los biorritmos, las características psicosociales y la exposición a contaminantes ambientales.

Los investigadores han analizado la relación entre tres patrones de desayuno y los factores de riesgo cardiovasculares para averiguar si saltarse el desayuno normal se asocia con aterosclerosis subclínica (que no ha dado ningún síntoma). Para ello se analizó la presencia de placas ateroscleróticas en diferentes regiones: arterias carótidas y femorales, aorta y coronarias, en una población sin antecedentes de enfermedad cardiovascular.

En este trabajo, el 20% de los participantes tomaba un desayuno con alto valor energético (20% de las calorías diarias), el 70% un desayuno de bajo valor energético (entre 5% y 20% de las calorías diarias), y un 3% desayunaba muy poco o nada (5% de las calorías diarias).Estos últimos apenas invertían cinco minutos en desayunar un café o un zumo de naranja, o incluso omitían esta comida. Su dieta era menos saludable y tenían mayor prevalencia de factores de riesgo cardiovascular. José María Ordovás, coautor del trabajo, agrega que «no desayunar podría ser un verdadero marcador o incluso un factor de riesgo para estas fases iniciales de la enfermedad aterosclerótica».

Gracias a los estudios con ecografía vascular, los investigadores observaron una presencia hasta 1,5 veces mayor en el número de placas ateroscleróticas y una afectación de hasta 2,5 veces más en el grupo que se saltaba el desayuno respecto al que tomaba un desayuno más potente, explica lIrina Uzhova, investigadora del CNIC y primera autora del trabajo.

Estudios poblacionales anteriores han demostrado que desayunar bien está relacionado con menor peso, una dieta más saludable y un menor riesgo de desarrollar factores de riesgo cardiovascular, como colesterol elevado, hipertensión o diabetes.

Además, se sabe que ciertos factores asociados con el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares son modificables mediante cambios en el estilo de vida. Por ello, la dieta es un objetivo principal de las estrategias de prevención.